Inicio/Blog/La alpaca nos envuelve con su peruanidad

Jueves, 16 de julio de 2020

Este camélido puebla los Andes desde épocas remotas y mantiene una armoniosa amistad con el hombre.

Los peruanos aman las alpacas. Igual que la mayoría del mundo. Paca la Alpaca, por ejemplo, es pequeña y marrón, tiene las orejas puntiagudas, un cuello largo y angosto, y, sobre todo, un pelaje blando y algodonado, como una almohadilla en movimiento.

Se cree que la alpaca desciende de la vicuña (noble pariente que engalana el escudo nacional) y que sus antecesores migraron a Sudamérica hace unos 3 millones de años. Desde épocas prehispánicas, los peruanos domesticaron a la alpaca y la transformaron en parte esencial de la cultura altoandina.

Hace 5 mil años que los maestros tejedores nos sorprenden con sus creaciones. Todo en un entorno amigable con el medio ambiente y la sociedad. Por tanto, a los peruanos no les gusta que las alpacas pasen hambre ni frío, ni que se enfermen durante las heladas.

Por eso, en el cuento “Paca la alpaca y los cobertizos” (MINAGRI, 2013), Fabio, un niño que vive en los Andes, protege a su amiguito de la nevada bajo un enorme techo. Allí, Paca es vacunada contra las enfermedades y recibe las vitaminas necesarias para retozar feliz por el campo.

La ficción, escrita por Fabio Fernández Rojas, un niño de tan solo 6 años, representa esa relación amistosa que los peruanos se esfuerzan por mantener con los camélidos que pueblan el altiplano.

Conoce a Paca aquí.

Dóciles y majestuosas

No hay sensación más placentera que acariciar a una alpaca. Los brazos se hunden en una nube de vellos finísimos. Las alpacas son dóciles, como en el cuento, y no solo con las personas, sino también con la naturaleza.

Por eso, los antiguos peruanos, que practicaban una comunión religiosa con el Inti, con el Apu, con la tierra y sus dones, domesticaron la alpaca y aprovecharon su vellón sin lastimarlo. Era tal la estimación que se tenía por su fibra que el uso de la misma se reservaba a la clase imperial, con absoluto respeto por el animal.

Y así es como se hace ahora.

PROMPERÚ es amiga de la alpaca, ya que promueve no solo su conservación responsable, sino también el aprovechamiento de su fibra, la misma que se ha convertido, hoy por hoy, en un producto bandera de exportación.


Cadena de valor

En la novela “Aves sin nido” (1889), la escritora cusqueña Clorinda Matto de Turner ya reconocía en la fibra de alpaca una oportunidad de progreso para los peruanos, al mencionar que era el comercio de dicho producto “la principal fuente de riqueza” para las provincias.

Actualmente, la industria textil es fuente de trabajo para más de 120 mil familias peruanas. La fibra de alpaca forma parte de un legado milenario que no se puede ignorar. Ni siquiera en tiempos de pandemia, en que las relaciones comerciales viajan por el hilo electrónico.

PROMPERÚ promueve hoy en día la comercialización de este importante insumo de la industria a través de la marca sectorial Alpaca del Perú, como parte de una cadena de valor que empieza con la crianza y cuidado del animal, continúa con el tejido de las prendas y culmina en las pasarelas y vitrinas más importantes del mundo.

Como se sabe, el Perú concentra aproximadamente el 80% de la producción mundial de fibra de alpaca. Las principales regiones que aportan este insumo son Puno, Cusco, Arequipa, Huancavelica, Apurímac, Ayacucho y Pasco.

Un compromiso con el desarrollo

Es por eso que el Gobierno peruano insiste en encaminarse hacia la sostenibilidad a través de una actividad que sea respetuosa del medioambiente y que priorice la protección del trabajador y el bienestar animal.

Los mercados del mundo lo saben. Por eso, piden alpaca peruana.

Según la Asociación de Exportadores, solo en 2019, la exportación total de fibra de alpaca alcanzó los US$ 57 millones 483 mil. La tela alcanzó un total de 23 destinos, siendo los principales compradores Italia y China, que sumaron en conjunto el 83.5% del total exportado.

Otros mercados como Taiwán, Corea del Sur y Japón también lideran la demanda de alpaca en el mundo.

No cabe duda de que la tradición se vistió de modernidad: la alpaca, con su legado milenario, envuelve al mundo entero con su cálida y colorida presencia.

Datos:

  • Existe dos razas y calidades de alpaca: La alpaca Huacaya, conocida por su vellón voluminoso con mechas en forma de rulos y amplia gama de tonos naturales. Y la alpaca Suri, reconocida por su fibra larga o de mayor longitud tipo mechas colgantes, lacia, sedosa y más elástica.
  • Mediante Resolución Ministerial N°429-2012-AG, el Ministerio de Agricultura estableció el 1 de agosto como el Día Nacional de la Alpaca.